Fin de la campaña

2 julio, 2012 - 6 minutos de lectura

site-amloFueron estos últimos meses unos de mucho trabajo para mi compañía, AureaCode.

Tuvimos el honor de ser contratados para hacer la campaña de AMLO en el Internet y hasta ahora parece ser que conseguimos ganarla. Todos los indicadores de respuesta de la gente así lo indican. Comenzamos con una mezcla de desinterés y negatividad hacia nuestro candidato, fuera de un pequeño y cerrado círculo, y terminamos con el candidato más popular y querido de las redes.

No estábamos a cargo de ganar la elección, esa es la tarea del candidato.

Vimos a los de enfrente hacer todo tipo de trampas con trolls pagados cabalgando sus inefables bots. Pero siempre supimos que es imposible perpetuar esa clase de engaños en un medio como el Internet. El tiempo y la airada respuesta de los jóvenes a los pretendidos engaños de los otros acabó dándonos la razón.

AMLO.si, nuestra idea y producto, pero el mérito de más de 40 personas además de quienes trabajamos en AureaCode, se ha convertido en un nuevo referente para hacer campañas de comunicación en Internet. Conseguimos cambiar el discurso de la izquierda sin modificar un ápice de su esencia. Fue nuestro lenguaje visual el que logró llegar a lugares nunca antes esperados para las ideas que propagábamos. Estoy profundamente satisfecho con lo que alcanzamos todo este extraordinario equipo que hizo posible AMLO.si.

En lo personal me resultó imposible no involucrarme en el plano emcional dentro del torbellino de la campaña. Conocí a nuevos amigos, viejos militantes de la izquierda en su mayoría. Tuve acceso a una visión de México que para mí fue novedosa: la de un país que puede ser mejor, más justo y generoso con su gente. Tengo nuevas y entrañables amistades y un panorama del mundo más amplio del que tenía hasta hace tan solo unos meses. Esa es mi mayor ganancia.

Hubiera querido que ganara López Obrador desde el primer conteo. No fue así, pero veo que aun queda por llevarse a cabo el conteo definitivo. Hace falta que hablen las actas. Luego de ello vendrán los procesos judiciales alrededor de las impugnaciones y, como corresponde al caso, será el tribunal quien declaré al ganador de la elección y posteriormente el poder legislativo el que nombre a quien haya de resultar presidente electo para ocupar en diciembre la silla presidencial.

A través de decenas de miles de reportes ciudadanos pude ver por medio de AMLO.si que hay muchos indicios de exceso en los gastos de campaña de uno de los candidatos, de compra de votos, de coacción de votantes y muchas cosas más que ensuciaron la elección.

En las redes sociales los procesos de curación de la información para llegar a la verdad son horizontales, comunitarios y estocásticos; en el mundo de afuera estos procesos son jurídicos. Me atengo a ellos para terne por cierto en los próximos meses el resultado de esta elección.

A quien quiera que sea el futuro presidente de México solo le pediría que no detenga el desarrollo del Internet en el país y que se abstenga de censurar la comunicación que los ciudadanos hemos estado teniendo a través de este medio. El oxígeno democrático de la elección de 2012 se originó en el Internet y podemos esperar que en un futuro cercano esta sea una tendencia hacia adelante que nos lleve a tener elecciones 100% democráticas, exentas de la descarada manipulación mediática que se vivió en esta contienda. Le conviene a todo México.

Fue un honor haber estado con López Obrador en esta campaña.

El tiempo continúa, las cuentas siguen llegando, así que como compañía es tiempo para AureaCode de moverse a otra cosa. Me parece que hemos demostrado con creces que con libertad creativa y un presupuesto suficiente podemos lograr comunicar casi cualquier idea a casi cualquier audiencia en el Internet. La experiencia ganada y la emoción vivida no nos la quita nadie, es nuestro propio motivo de celebración.

Levanto de nuevo las cortinas de nuestra compañía, barro el piso y pongo el tapete de bienvenida otra vez en su lugar.

Estamos abiertos para nuevos negocios. A sus órdenes.